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Actuaciones preventivas y discretas que no interrumpen la actividad ni la imagen de la oficina.
En una oficina las plagas son, sobre todo, un problema de imagen y de bienestar: ver una cucaracha en una sala de reuniones, hormigas en el office o roedores en un archivo deteriora la percepción de la empresa ante empleados, clientes y visitas, y afecta al ambiente de trabajo. Como suele haber zonas de cocina o comedor, cafeteras, máquinas de vending y residuos, no faltan focos de atracción. La clave en este sector es la prevención discreta: actuar antes de que el problema sea visible, con un plan que mantenga el espacio protegido sin interferir en la jornada laboral.
Las hormigas son la consulta más típica, atraídas por restos de comida y bebidas en offices y papeleras; las cucarachas aparecen ligadas a cocinas, desagües y falsos techos; y los roedores buscan archivos, almacenes y huecos técnicos. En edificios con varias plantas o compartidos, el origen puede estar en zonas comunes o en locales vecinos, por lo que conviene un enfoque que tenga en cuenta todo el inmueble. También vigilamos pececillos de plata en archivos y zonas húmedas, que dañan papel y documentación.
Programamos revisiones preventivas y actuaciones en horario de baja ocupación —a primera hora, al cierre o en fines de semana— para no interrumpir la actividad ni la imagen de la empresa. Aplicamos técnicas localizadas y discretas (tratamiento a medida y estaciones de control) y reforzamos con recomendaciones de higiene en offices, gestión de residuos y medidas correctoras como el sellado de accesos. El objetivo es que empleados y visitas nunca lleguen a percibir un problema, porque lo hemos controlado antes de que se haga visible.
Cada visita queda documentada con un informe de lo revisado y lo aplicado, útil para la dirección, para el departamento de facilities o para certificaciones de calidad y bienestar laboral. Como empresa registrada (538-CV), trabajamos con productos autorizados y técnicos homologados, y cuidamos especialmente la discreción: intervenciones limpias, sin olores molestos y sin elementos llamativos en las zonas de cara al cliente. Una oficina protegida transmite seriedad y cuida a las personas que trabajan en ella.
Inspeccionamos el espacio y los riesgos propios del sector.
Plan a medida con productos autorizados y criterios de seguridad.
Control periódico y documentación al día.
Informe por escrito, listo para inspección.
Al terminar cada intervención recibes un documento que deja claro qué se ha hecho y qué esperar. Sin sorpresas y listo para una posible inspección sanitaria.
Sí. Programamos las visitas en horarios de baja ocupación (primera hora, cierre o fines de semana) y trabajamos con discreción para no afectar a la actividad ni a la imagen.
Hormigas y cucarachas ligadas a offices y cocinas, roedores en archivos y almacenes, y pececillos de plata en zonas húmedas con papel. Las tratamos de forma preventiva antes de que sean visibles.
No. Usamos técnicas localizadas y productos autorizados con aplicaciones limpias; cuidamos especialmente que no queden olores molestos en zonas de trabajo o de cara al cliente.
Sí. Entregamos un informe de lo revisado y aplicado, útil para dirección, facilities o certificaciones de calidad y bienestar laboral.
Lo tenemos en cuenta: en edificios compartidos el foco puede estar en zonas comunes o locales vecinos, y te orientamos sobre cómo abordarlo a nivel de inmueble.
Te respondemos el mismo día laborable con la solución más adecuada y un presupuesto claro.