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Control de plagas para bodegas y viñedos, protegiendo producto, instalaciones y cumplimiento.
Las bodegas y los viñedos combinan producción agrícola, naves de elaboración, salas de barricas, almacenes de producto terminado y, a menudo, enoturismo con visitas y restauración. Cada una de esas áreas tiene riesgos distintos, y en todas ellas las plagas pueden comprometer un producto de alto valor y muchas horas de trabajo. Roedores que dañan instalaciones e higiene, insectos de producto almacenado, aves en naves y cubiertas o moscas de la fruta en torno a la vendimia son algunas de las amenazas. Por eso el control de plagas en el sector vitivinícola se aborda con un plan integral, adaptado a la temporada y respetuoso con el producto.
En bodega, las salas de barricas y los almacenes exigen control de roedores y de insectos de producto almacenado sin comprometer la calidad del vino ni los materiales; las naves de elaboración y los muelles necesitan barrera perimetral y control de aves; y los exteriores y viñedos, atención a la fauna y a los insectos según el ciclo del cultivo. La vendimia es un momento crítico: la presencia de fruta y mosto atrae moscas y avispas, por lo que conviene reforzar el control en esas semanas. Un buen plan anticipa estos picos estacionales en lugar de reaccionar a ellos.
En un producto tan sensible como el vino, el método importa tanto como el resultado. Trabajamos con técnicas y productos seleccionados para no interferir con la elaboración ni con las características del vino, priorizando la prevención, las barreras físicas, las estaciones de seguridad y la monitorización frente a tratamientos que puedan afectar al ambiente de la bodega. Cuidamos especialmente las zonas de crianza y embotellado, donde cualquier contaminación sería inadmisible, y adaptamos el plan a las particularidades de cada bodega.
El sector vitivinícola trabaja con certificaciones de calidad y, cuando hay elaboración y enoturismo con restauración, con requisitos de seguridad alimentaria. Como empresa inscrita en el registro oficial (538-CV), entregamos la documentación completa de cada actuación —diagnóstico, puntos de control, productos y registros— adaptada a la temporada y lista para las auditorías y certificaciones del sector. Así protegemos el producto, las instalaciones y la reputación de la bodega, con la trazabilidad que exigen los clientes y los organismos certificadores.
Inspeccionamos el espacio y los riesgos propios del sector.
Plan a medida con productos autorizados y criterios de seguridad.
Control periódico y documentación al día.
Informe por escrito, listo para inspección.
Al terminar cada intervención recibes un documento que deja claro qué se ha hecho y qué esperar. Sin sorpresas y listo para una posible inspección sanitaria.
No. Seleccionamos técnicas y productos que no interfieren con la elaboración ni con las características del vino, priorizando prevención, barreras físicas, estaciones de seguridad y monitorización, con especial cuidado en crianza y embotellado.
Sí. La vendimia atrae moscas y avispas por la fruta y el mosto, así que reforzamos el control en esas semanas. El plan anticipa los picos estacionales en lugar de reaccionar a ellos.
Sí. Aplicamos control y sistemas de exclusión para aves en naves y cubiertas, además del control de roedores e insectos de producto almacenado.
Sí. Entregamos diagnóstico, puntos de control, productos y registros, adaptados a la temporada y listos para las auditorías y certificaciones de calidad y, si hay restauración, de seguridad alimentaria.
Sí. Cada bodega tiene zonas y riesgos distintos (barricas, elaboración, almacén, enoturismo, viñedo); diseñamos el plan a medida de sus instalaciones y su ciclo productivo.
Te respondemos el mismo día laborable con la solución más adecuada y un presupuesto claro.